Ese fin de semana habíamos decidido pasarla tranquilos, salir a tomar una copa, ver un show de dragas que se presentaba en un bar de nuestra localidad y regresar a casa.
Para nosotros un fin de semana vainilla.
Llegamos temprano al bar, a pesar que ya teníamos reservación, es así que la hosstess comentó que la mesa está lista situada a un lado del escenario, desde ahí se tenia una excelente vista para disfrutar el show, no fue hasta que estábamos en la mesa que me percaté que en una mesa del pasillo de entraba estaba sentada una mujer muy guapa estatura baja, deldada, cabello rubio, piel blanca, madura.
El destino estaba por darnos una sorpresa , la aventura recién comenzó con el primer brindis de la que hasta ese momento no sabíamos que sería una noche llena de travesuras. Sin dudarlo nos dispusimos a disfrutar el show, me comenta Alberto que si me di cuenta que la señora que está sentada sola estaba grabando un tik tok pero cuando pasamos nosotros detrás de ella dejó de grabar y le dije que no, que no la había visto hasta que nos sentamos.
La música estremeció el lugar mientras hacia su aparición la estrella del show y yo inevitablemente coreando sus canciones a todo pulmón, mandandole besos, divirtiéndome, vaya que eso se me da muy bien en cualquier ambiente, veía como la mujer también le hacía señas a la artista y coreaba sus canciones, hasta llegue a pensar que venía con ella y se conocían de mucho tiempo, por un momento imaginé que quizás hasta eran pareja.
Hasta ese momento nunca cruzamos miradas, ella estaba disfrutando el show y yo también. Cuando terminó el show, me hizo una seña con la mano para que me acercara a su mesa y yo haciendo señas la invite a nuestra mesa y me contesto que no, pidió que yo fuera a su mesa, le dije a mi esposo en un momentito regreso voy a ver que quiere, me acerque pero por la música estaba muy elevada por lo que tuve que acercar mi oído a su boca para entenderle, cual fue mi sorpresa que me dijo que le encantaba mi presencia, que me había visto durante todo el show y a ella le gustaría ser como yo, que la parecía muy bonita y desearía tener una amiga con mi personalidad, obviamente le agradecí ran buenos comentarios y volví a invitarla a nuestra mesa, pero en esta ocasión si accedió no sin antes preguntarme si no se molestaría el hombre con el que yo estaba, le dije que ese hombre es mi esposo y que no se preocupara que él no se enojaría, llegamos a la mesa y Alberto con cara de ¿Qué pasó? le acomodó la silla y le ofreció una copa, sin embargo ella ya traía una de su mesa así que no acepto.
La noche transcurría entre bailes, risas y cantos a gritos, el personal del lugar nos comentó que ya no iban a salir más dragas porque se habían ido a otro lugar donde también daban show, indicando que el lugar era muy cercano de ahí, así que les propuse que nos fuéramos al otro lugar a ver el otro show, mi marido y nuestra nueva amiga dijeron que estaba bien... La gran ventaja de este pueblo mágico es que solo dimos algunos pasos y Llegamos al otro bar, pedimos otras copas y seguimos disfrutando, la guapa dama que nos acompañaba fue al baño y Alberto me comentó que si no me daba cuenta que ella me estaba coqueteando, le pregunte ¿en serio?, a lo que respondí que no, solo nos estamos divirtiendo pero nada que ver y mirándome a los ojos me reafirmo que sí, que era evidente y claro que ella me estaba coqueteando y le dije "Pongámoslo a prueba" ahorita que regrese voy a intentar besarla a ver cual es su reacción, ella regresó del baño, volteó con Alberto, le sonrió para inmediatamente decirle que tenía una mujer guapa y preguntarle qué si le molestaba que ella me estuviera coqueteando, mi esposo le dijo que no le molestaba y en eso ella me tomo del rostro y sin mayor advertencia me plantó tremendo beso, me quedé sorprendida más no congelada, pues yo no me había dado cuenta de nada y apenas me disponía a ponerla a prueba, cuando ella ya venía por más decidida.
Me besó muy rico, nos reímos los 3 y brindamos por la primera travesura de la noche, después de un ratito ella le dijo a Alberto que le encantaba mi trasero en sus muy selectas palabras "Que hermoso y grande culo se le ve a tu mujer yo no lo tengo tan grande pero tengo estas" acto seguido se sacó una boob en el bar ¡un bar vainilla! parecía que ella sabía que las boobs son mi debilidad, cuando se las sacó no pude desaprovechar la oportunidad de tocárselas y darles un besito delicado y ella complaciente cedió. Mi marido estaba más nervioso que nosotras y cuidándonos por cualquier situación que se presentara, ella me pidió que la invitara a otro lugar yo pregunte ¿A dónde quieres ir? me dijo a tu casa invítame a tu casa...No lo pensé dos veces.
Cuando íbamos camino a casa ella empezó a hablar de sus ex parejas, pero la distancia a la casa fue muy breve por lo que no tuvo mucho tiempo para entrar en detalles, al llegar le ofrecimos algo de beber, nos fuimos a una de las recamaras ( el improvisado cuarto obscuro, digno de otra entrada en el blog para contar la historia) no habíamos dado ni dos pasos y al entrar ella y yo nos empezamos a besar, acariciar y dar rienda suelta a los sentidos, cuando Alberto subió, ella le pregunto si no le molestaba que solo quiera estar conmigo y de nuevo mi esposo dijo que no, yo le dije que yo no había estado sola con una mujer que siempre estábamos los dos o a veces 4 y ella reiteró nuevamente que si no podía estar solo conmigo, a lo que respondí con toda certeza que si pero que mi esposo estaría siempre presente nada más viendo... Continuaron las caricias los besos y poco a poco nos fuimos acercando a la cama hasta que ya estaba yo encima de ella besando su cuello acariciando sus boobs y contoneando mi muslo , explorando su vagina ya húmeda e hinchada de tanta calentura que había acumulado durante la noche.
Mientras nuestros cuerpos mezclados en tacto y calenturas, mi muslo hacia su trabajo dando suaves masajes a su vulva que escurría un líquido cálido y cremoso moría de ganas por probarlo, ella me pedía que le dijera cosas al oído, cosas como: que rica estás, me encanta como me estas mojando, me gusta chupar tus tetas y yo emocionada no podía parar de estarme moviendo y diciéndole todo eso que le gustaba escuchar.
Le dije que quería comérmela que si podía y me dijo que si que yo podía hacerle lo que yo quisiera y si, lo que yo quería era probar todo de ella, mientras besaba, chupaba, lengüeteaba y babeaba toda su deliciosa vulva sentí como empezó a vibrar y a mojarse más, lleno toda mi cara con sus fluidos calientes, agarró mi cabeza y me dijo ven bésame y abrazame, la abracé nos dimos un beso y nos quedamos relajadas, Alberto solo dijo bueno, ahorita les paso otra cobija para que descansen, nos pasó la cobija me dio un beso y me dijo quédate con ella a dormir, él salió y cerró la puerta de la recamara, cuando se fue ella me preguntó estamos solitas? le dije que si y me empezó a besar de nuevo pasando su mano por detrás de mi nuca apretaba su cara contra la mía y me repetía que hermosa estas me gustas mucho, desde que te vi quería estar así contigo, nos acomodamos y empezamos a frotar de nuevo nuestros cuerpos hasta que parecíamos solo dos cuerpos de agua queriendo convertirse en uno solo, ella empezó a bajar se detuvo en mis pechos dando fuertes succionadas y de pronto una que otra mordida, siguió con su lengua por mi abdomen lo que hizo que mi cuerpo se erizara todavía un poco mas, sus labios suaves y húmedos se encontraron muy pronto con los míos que ya más que húmedos estaban empapados, sentir la suavidad de sus labios y la maestría con la que movía su lengua en mi clítoris me hizo explotar en su boca dejándome ir sin pensar en otra cosa que disfrutar con todos mis sentidos ese momento y después de tantas emociones, sensaciones y humedades ¡A descansar!
Nos quedamos profundamente dormidas, no sé que hora de la madrugada o mañana sentí la necesidad del amor de mis días junto a mi y fui a buscarlo a nuestra recamara donde el seguía dormido me acurruqué a su lado y por fin descanse.
Al siguiente día le pasé a nuestra amiga algunos artículos para higiene personal y bajé a prepararle café platicamos los 3 un buen rato intercambiamos números telefónicos, bromeamos y nos despedimos, me quedé pensado si en verdad le habría gustado que sentiría y pensaría pero no la quería incomodar con preguntas, me dejó muy tranquila que llegando a su casa me mando mensaje diciendo que nos amaba..
Y si algún día pasas por aquí por casualidad, quiero que sepas que esa noche nosotros también te amamos.
La cazadora salió cazada...

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