Escrito el 25-04-2018
Un secreto en el lago no le podía quedar mejor a ningún otro lugar como le quedó de eslogan a Hotel Amantina.
Los sentidos se empiezan a deleitar mucho antes de llegar al lugar, viajar en carretera con tu pareja, sabiendo que están a punto de vivir una nueva experiencia y muchas travesuras juntos es emocionante, más aún cuando está presente el factor sorpresa al no saber que es lo que les espera.
Fue un poco difícil llegar al embarcadero tomando en cuenta que no teníamos la ubicación del mismo y a eso sumemos que íbamos bastante tarde, pero sin duda todo, todo, todo valió la pena.
Atravesar el lago en lancha para llegar al hotel, sentir la brisa del agua en tu cara y tratar de contener tu cabello que ya está haciendo su propia orgía con el aire, te motiva a confirmar ¡Que bonita es la vida!.
Cuando llegamos al lugar, esperábamos que nos recibiera una de las anfitrionas en traje de Eva pero no (aunque si la vimos) tampoco había de que quejarse, ya que nos dio la bienvenida una hermosa y muy bien dada edecán de SDC acompañada de una guapísima pareja, ambos súper atractivos de quienes hasta ese momento, solo habíamos tenido el gusto de leerles.
Una vez adentro, una hermosa chica acompañada de una güerita muy coqueta nos dijo ¡Alberto y Sam! y nosotros por supuesto también identificamos inmediatamente esos ojitos coquetos y labios sensuales que en muchas ocasiones nos ponen a babear con sus fotografías, después de la presentación los abrazos y besos nos preparamos para ver todo lo que Amantina, sus anfitriones y dueños habían preparado para sus invitados
Sam que no es nada complicada para relacionarse y que se divierta, rápidamente comenzó a identificar las caras conocidas e inmediatamente fuimos a saludarlos, mucha gente guapísima, agradable, sociable y muy traviesa, el lugar indudablemente maravilloso, el jacuzzi y la alberca durante gran parte de la noche estuvo llena de gente disfrutando y disfrutándose, eso era el paraíso para nosotros, a donde voltearas podías ver hermosas boobs.
La atención del personal de servicio, anfitriones y sobre todo de los dueños es de primera, da gusto ir a fiestas donde te vas a encontrar con personas tan sencillas y de la calidad que mostraron todos los que estuvieron en la inauguración, para hacer más interesante el momento que llega el mariachi, porque además de estar inaugurando el hotel se festejaba el cumpleaños de uno de los dueños y vaya que lo hicieron de forma magistral. Cuando dijeron que le daban un premio a la pareja que cantara con el mariachi, ya saben quien ni tarde ni perezosa fue y tomo el micrófono, que por cierto el sonido estaba malísimo, no era para echarse la cantada si no para estar de locutor.
Baile, risas, besos y la típica, recurrente, pregunta de Sam ¿A qué hora se encuera la gente aquí? Obviamente no se espero a que le contestaran y ella se comenzó a desnudar, así con esa naturalidad y despreocupación que echa a la maleta cuando vamos a una fiesta SW, así desnuda bailando, riendo se pasó gran parte de la noche y jugando como niña con un caballero que a cada rato iba y le quitaba su paleta.
La mesa llena de dulces, bocadillos y botanas invitaba a la gula a ser parte de la fiesta y obviamente no la desaprovechamos, al grado que ya me estaban ofreciendo pastillas quemagrasa ¿O sería por la forma de contonear la mía mientras bailaba? ¡No lo sé! Lo único que sé, es que hace mucho tiempo no nos divertíamos tanto y conocíamos, veíamos a tanta gente tan hermosa reunida en un sólo lugar.
Muchas felicidades Hotel Amantina sin duda vienes a dar un aire nuevo y fresco a lo que es el ambiente SW, que ya bastante falta nos hacía, sin duda será un lugar donde muchas parejas se darán cita para realizar sus fantasías y travesuras, obviamente nosotros entre ellos. Les deseamos todo el éxito y prosperidad en este proyecto.
PD. Lo malo de haber llegado tarde, fue que nos perdimos varios de los shows que hubo, pero igual disfrutamos cada segundo que ahí estuvimos.

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