Escrito el 17-12-2015
Las manos sudorosas, sonrisas nerviosas, miradas cómplices, no encuentro otra forma de empezar a describir el cúmulo de emociones que se sentían en el auto mientras nos dirigiamos a nuestra primer fiesta swinger...
Lo platicamos tantas veces, idealizamos, pensamos, nos excitábamos con la idea y ahora era la noche, por fin veríamos si todo lo que habíamos imaginado era real, si llenaba nuestras expectativas, las superaba o se quedaba muy por debajo de ellas, investigamos durante algún tiempo sobre los club swingers en el DF, leímos blogs de personas que ya habían estado en ellas, así como otros que se dedican a dar ese tipo de información. Para nosotros toda la información, datos y referencias que pudiéramos recolectar era de suma importancia antes de tomar la decisión, después de leer por algún tiempo nos decidimos por uno, "CASA CLUB SWINGER". Leímos tantos comentarios positivos como negativos, al final dijimos: vamos!! y nos formaremos nuestro propio criterio (nadie escarmienta en cabeza ajena) debo mencionar que fui yo quién dijo: Vamos!!! Alberto me preguntó varias veces si estaba segura, si creía que era el momento, el también deseaba ir, pero temía que yo no estuviera lista y que no pudiera aguantar, me dijo: "apenas estamos empezando y siento que es algo muy "eXtreme" para iniciar dando ese paso". Pese a que él ya había tenido otras experiencias SW, nunca había estado en un antro del mismo ambiente y obviamente temía tanto por que él no pudiera soportar la situación ,como por lo que yo pudiera sentir, pero lo hicimos, nos decidimos y esa noche era nuestra noche ,era el 3er Rave electrónico en dicho lugar, así que sentíamos que sería algo "bueno" para empezar...
Cuando nos acercarnos al lugar, comenzaré por decir que la zona no nos brindó la más mínima confianza, es una zona muy feita y no me considero elitista ni nada por el estilo, pero me pareció una zona muy insegura, no así el lugar, ya que eso si la seguridad que maneja el antro es muy buena, llegando nos recibió el valet parking, no estábamos seguros que fuera ahi ya que como es entendible no cuentan con ningún logo ni nada, así que Alberto se bajó primero y le preguntó a la persona encargada si era el lugar que buscábamos, segundos después regreso abrió mi puerta y dijo " aqu vamos este es el lugar" los nervios y el corazón se hicieron presentes latiendo a mil por segundo, en la entrada nos recibió una señora ya con algunos años de más, muy amable, lástima que no puedo decir lo mismo de los hostess ,a los cuales pedimos alguna información la cual no teníamos y mucho menos conocíamos, obviamente por el hecho de ser nuevos en el ambiente, ellos contestaban de una forma cortante y de mala gana, en fin, dejamos pasar el hecho, subimos las escaleras y nos encontramos con la pista de baile, llegamos un poco tarde por lo cual no pudimos disfrutar del show, las bailarinas, stripper y creo que hasta un mago erótico.
Ya sentados y un poquito mas relajados yo me quité mi chamarra, sabíamos que había lockers en el lugar, así que le propuse a Alberto bajar para pedir información sobre los casilleros y guardar nuestras cosas ahí, al estar en dicha área se alcanzaban a escuchar unos gritos de "placer" que venían de uno de los cuartos (lo pongo entre comillas porque lejos de excitarme me dieron mucho miedo) volteé a verlo y creo que él se dio cuenta del terror en mi rostro, me sonrió , me tomó del brazo y me dijo "ya vamos arriba", estando de nuevo en la pista de baile le propuse que si bailábamos, el estuvo de acuerdo, así que empezamos a mover nuestros cuerpos al ritmo que los beats que amenizaban la noche, estando en la pista ví como una chica le empezó a hacer sexo oral a su pareja, lo cual me excitó muchísimo. le dije a mi esposo que volteara y viera lo que estaba pasando, el volteó se rió y siguió moviendo su cadera de esa forma que me encanta cuando me está haciendo el amor.
Estuvimos en la pista como 30 min. nos fuimos a sentar a un extremo, él empezó a acariciar mis senos y mis pezones, cada vez se fueron poniendo más erectos con el tacto de sus dedos, los metía a su boca, humedecía la yema de sus dedos y volvía a acariciar mis pezones, varías personas voltearon a ver lo que él estaba haciendo y yo exhibicionista por naturaleza, estaba súper caliente con su travesura, empecé a acariciar su entrepierna hasta que saque su rica verga de su pantalón y lo masturbe por unos minutos hasta que él me dijo: "vamos a ver que esta pasando abajo?", la primera vez hice como que no lo escuché, aún estaba nerviosa (aunque no parezca) la segunda vez que me lo pidió le dije: sí, vamos a ver.
Todo lo que había sentido antes, los nervios, excitación, miedo, lujuria, pasión y todo lo que se puedan imaginar, era insignificante comparado con lo que sentí cuando entramos al cuarto más grande del lugar, estaban dos parejas sentadas en una esquina del colchón una de las chicas haciéndole sexo oral a un hombre, la otra mujer chupándole los senos a la del oral y metiendo sus dedos en su vagina, el otro hombre acariciando los senos de la otra mujer, esa escena había sido hasta ese momento lo mas erótico y caliente que yo había visto en vivo (porque porno he visto mucho, me encanta!) un tipo se me acerca y me dice que si se puede masturbar a un lado mío solo viéndome, lo cual me pareció súper extraño porque yo estaba vestida de lo más "x", pantalón de mezclilla ajustadito y una blusa blanca con mangas de encaje, le dije que no y se alejó por un momento, a los pocos minutos regresó y me dijo que solo se masturbaría viéndome, que no me tocaría ni nada a lo cual de nuevo respondí NO!!, Alberto y yo hablamos antes de ir al lugar que en nuestra primera vez solo interactuaríamos él y yo, así que ese era el límite que nos impusimos para esa noche.
Estuvimos alrededor de 15 min. viendo a las parejas que entraban y salían, algunas solo tenían sexo oral, otras penetración, los dos estabamos atentos hasta que yo no pude con mis ganas, tome a mi esposo de la mano y le dije: "ven, vamos allá" señalando un sillón, lo jale hacía uno de los sillones me senté y el se quedó viéndome parado, no sé que estaría pensando, pero la sorpresa en su rostro era más que evidente, con el parado enfrente de mi acaricié su entrepierna, el bulto que tanto me encanta, se hacía más grande, grueso y delirantemente duro!! así que no dude un solo segundo en sacarlo y hacerle un delicioso oral a mi marido ahí enfrente de todos, quería que todos vieran como lo hago gozar con mis labios y mi lengua... Empecé primero por darle unos besitos suavecitos, por todo alrededor de su pene, acariciarlo con mi lengua desde sus testículos hasta la puntita, cuando menos pensé, ya había un tipo parado a un lado de nosotros con el pene de fuera incitándome e invitándome a que le hiciera lo mismo. pero tenía muy presente lo que Alberto y yo habíamos platicado antes, así que seguí en lo mismo con él mamándosela y acariciándole la verga, cerraba mis ojos y disfrutaba del rico sabor de su falo grueso y duro, algunas ocasiones abría mis ojos y volteaba a ver su rostro de placer para excitarme más y también para corroborar que él estaba bien, que todo marchaba sobre ruedas, el otro tipo seguía parado a un lado mío acariciando su verga mientras yo se la mamaba a mi marido, les confieso que moría de ganas de tener las dos vergas en mi boca, pero bueno, esa no era la ocasión para hacerlo, poco a poco sentí como la verga de mi hombre se puso más dura y en un gemido me dijo "me voy a venir", en ese momento metí toda su verga en mi boca para sentir como su leche calientita sale como un disparo hasta mi garganta, nuestro vecino "mirón" se excitó muchísimo al ver como yo me tragaba toda el semen de mi dueño, sin desperdiciar una sola gotita: "es mía y toda para mí, la disfruto y la saboreo como el más sagrado elixir, me fascina, una vez que se vino totalmente en mi boca, saque mi lengua y saboreé el resto de leche...
Continuará...
Wuuuuuuaaa que padre relato la verdad son una hermosa hubo respeto y amor son una hermosa 👫 Alberto y Sam
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